SINOPSIS

Juan Brito fallece el 14 de febrero de 2018. Su huella es enorme. Fue muchas cosas: etnógrafo, poeta, escritor… pero sobre todo fue un maestro artesano alfarero. La alfarería es la tierra, el agua, el fuego y el aire. Cuatro elementos que forman nuestra manera de entender el mundo. Juan Brito entendió lo importante que era observar la naturaleza. Entendió estos elementos básicos para poder sobrevivir en un ciclo de creación: comer, beber, calentarse… y respirar. Siempre quiso mantener ese equilibrio de la naturaleza en su búsqueda del alma humana.

” Nací entre hombres de poca conversación, poca sonrisa, broncos y duros como la roca “

JUAN BRITO Y LANZAROTE

Nació en el Peñón del Indiano en Tinajo en el año 1919, Juan Brito Martín fue pastor y agricultor. Y desde unos estudios primarios tuvo la capacidad de rescatar una parte importante de la cultura e historia de Lanzarote. Una labor etnográfica que supo rescatar los vestigios ancestrales de la isla y contribuyó a la difusión y conservación del patrimonio insular.

 

Una contribución que realizó a lo largo de toda su vida no solo puesta de manifiesto en su obra como ceramista sino también en sus reconocidas facetas como folclorista, investigador, historiador y arqueólogo autodidacta. Quiso transmitir las raíces más profundas de su pueblo.

 

“Yo nací entre hombres de poca conversación, poca sonrisa, broncos y duros como la roca” decía Juan Brito desde el recuerdo del que nunca estuvo en la escuela “nunca jugué con un niño, porque no lo había, pero siempre trabajé como un hombre. Durante los meses de invierno subía al volcán Tamia todos los días con más de 20 animales y ellos me eligieron como el rey de la manada y me obedecían por sus nombres.”

” No esperes más por la suerte porque la suerte no espera “